Durante la cirugía, se construye una estructura fuerte con injertos de cartílago para que la punta nasal pueda mantener su nueva forma durante muchos años (sin caerse).
Debido a estos soportes y al tejido cicatricial que se forma durante el proceso de curación, la punta nasal es bastante dura en los primeros meses. A medida que pasan los meses y la hinchazón disminuye, comienza a ablandarse, pero nunca volverá a ser tan suave (capaz de doblarse completamente de lado a lado) como una nariz no operada y sin soporte. Esto es una indicación de que su nariz es estructuralmente sólida.