Durante la anestesia general, se coloca un tubo en la tráquea para proteger las vías respiratorias (intubación).
Este procedimiento puede causar irritación leve, entumecimiento temporal o una sensación de escozor en la garganta, la lengua o el paladar. No hay por qué preocuparse; generalmente desaparece por sí solo en unos pocos días.